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SATIC: El modelo predictivo que une ciencia y comunidad contra las lluvias en Cali
Para muchas familias caleñas que viven cerca de ríos, laderas o zonas bajas, la temporada de lluvias trae una pregunta angustiante: ¿y si esta vez el agua sube demasiado? Las inundaciones, los deslizamientos y las crecientes súbitas no dan tregua, y unos pocos minutos de anticipación pueden marcar la diferencia entre ponerse a salvo o no. En un contexto de cambio climático, con lluvias cada vez más intensas e impredecibles, anticipar dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad de vida o muerte.
Frente a ese reto, Cali construyó el SATIC, el Sistema de Alertas Tempranas Inteligentes y Comunitarias de Santiago de Cali, liderado por la Secretaría de Gestión del Riesgo de Emergencias y Desastres. Nació en 2018 como un proyecto de alertas con apenas once alarmas y se consolidó en 2020 como lo que es hoy: una de las soluciones más valiosas de la ciudad para proteger la vida. Su propósito es pasar de reaccionar a anticipar, y para lograrlo se estructura en cuatro pilares: conocimiento del riesgo, monitoreo y pronóstico, difusión de alertas y capacidad de respuesta. Vigila amenazas como inundaciones, deslizamientos, incendios forestales e incluso sismos.
La fuerza del SATIC está en unir dos mundos que muchas veces van por separado: la ciencia y la comunidad. Del lado tecnológico, cuenta con 6 estaciones de monitoreo (4 meteorológicas y 2 hidrológicas) ubicadas en puntos estratégicos como Pance, El Aguacatal, la terraza del CAM, la sede de la Defensa Civil y los corregimientos de La Leonera y El Hormiguero, además de 21 alarmas distribuidas en el territorio (14 urbanas y 7 rurales). Toda esa información llega a una central de monitoreo y comunicaciones que sigue, en tiempo real, el comportamiento de las lluvias y el nivel de los ríos, apoyándose en cerca de seis millones de datos provenientes de las estaciones de la CVC, el Dagma y Emcali, consultables a través del Geoportal SATIC.
Aquí está lo que hace único a SATIC. La verdadera columna vertebral no son solo los sensores, sino las personas: 32 grupos comunitarios y más de 3.400 caleños, entre niños y adultos mayores, capacitados como "sensores humanos". Ellos Servicios al usuario Reportan en tiempo real lo que ven en su territorio, mantienen una comunicación bidireccional con la central y lideran las evacuaciones cuando suena la alarma. El sistema lleva la ciencia a los barrios y, al hacerlo, democratiza el conocimiento del riesgo: como resume una lideresa beneficiaria, desde que llegó SATIC las comunidades ya no se sienten solas frente a la emergencia.
La pieza que lo potencia: predecir, no solo monitorear. Mientras las estaciones y los vecinos cuentan lo que está pasando ahora, Cali dio un paso más para estimar lo que viene. En 2024, el propio equipo de SATIC, con el acompañamiento técnico del Datic y el soporte de Amazon Web Services (AWS), desarrolló una herramienta de inteligencia artificial para pronosticar deslizamientos asociados a las lluvias. Mediante aprendizaje automático, el modelo cruza las características geológicas del terreno con los registros diarios de lluvia que aportan los sensores de la CVC y genera un mapa de calor que calcula el riesgo de deslizamiento por zonas. Es el complemento perfecto del monitoreo: ya no se trata solo de avisar cuando el río crece, sino de prever dónde podría ocurrir un movimiento en masa antes de que suceda.
SATIC se ha convertido en un referente nacional e internacional. La ciudad ha sido sede de encuentros de saberes con invitados de otros países interesados en replicar el modelo, y sus desarrollos en IA para la gestión del riesgo la posicionan como pionera en Latinoamérica. En lo cotidiano, el sistema ya ha entregado kits de protección, formado líderes y permitido activar alertas que salvan vidas.
Detrás de cada estación, alarma y modelo hay un objetivo muy concreto: que ninguna familia tenga que enfrentar sola la próxima creciente. Anticipar significa avisar a tiempo, preparar recursos, evacuar con orden y reducir las pérdidas humanas y materiales. Y significa algo más profundo: una ciudad que cuida a quienes habitan los territorios más expuestos, combinando lo mejor de la tecnología con el saber de su gente.
Una ciudad bio-inteligente escucha a su territorio y a su gente al mismo tiempo. Eso es innovación para la vida.
Anticipar salva vidas. Conoce más sobre gestión inteligente del riesgo en Smart City Expo Cali 2026 (30 sep – 1 oct, Centro de Eventos Valle del Pacífico), línea Ciudades Seguras y Bienestar Ciudadano.